martes, 23 de febrero de 2016

"Como siempre", a mi mamá

No son golpes lo que sale de mi pecho,
que son gritos de un varón enamorado
de su madre,
de la dama que, olvidada, se ha entregado
por su amado, sin cuidar de cuánto ha hecho
sin pagarle...
No hubo día con su noche que durmiera
sin hacer que de su beso el viento fuera
mensajero,
y la luna con sus rayos me acunaba,
y dormido entre sus brazos me quedaba
tan sereno...

domingo, 18 de octubre de 2015

Qué difícil

Qué difícil es no verte,
y qué duro no besarte,
qué dolor no acariciarte,
y qué triste no tenerte…
Qué dulzura contemplarte,
qué gozo mil besos darte,
qué suavidad el tocarte
y entre tus brazos mecerme…
¡Ay, cómo amarte quisiera,
que estoy de tu amor celoso!
Pues no hay nombre más hermoso
ni existe mujer más bella
que el de madre y quien lo lleva.

miércoles, 14 de octubre de 2015

No puedo, madre...

No puedo irme a dormir si en ti no pienso,
no puedo,
que el corazón me late fuerte
y quiero
cerca de mí tenerte…
No puedo ni un segundo estar sin verte,
no puedo,
que de tal modo tu rostro me encandila
que quiero
dejar grabada tu belleza en mis pupilas…
No puedo respirar sin tus aromas,
no puedo,
que rosas y jazmines y mil flores
sólo bromas
parecen comparado a tus olores…
Y quiero que me beses y no dejes,
te lo ruego,
de darme la dulzura de tus besos,
que muero sin consuelo si me faltas
porque te quiero, madre,
¡Cómo te quiero!

lunes, 12 de octubre de 2015

El viento, mensajero de mamá

Esta noche pido al viento
que te lleve mis caricias,
y sobre tu bello rostro
deslice con gran dulzura
mis arrullos y mis besos…
Y me traiga de tu parte
los que tanto echo de menos…
Porque no puedo vivir
si de los tuyos carezco…

El canario y la rosa

El perfume del rosal
anda buscando su olor,
porque dicen que han sentido
un aroma perfumado
que hace envidiar a su flor.
Y un canario sin descanso
vuela buscando un sonido,
porque dicen que han oído
una melodiosa voz
que le hace sombra a su trino…
Cogió el canario en el pico
la rosa que te envidiaba
y arribando a tu ventana
sólo pudieron decir:
“De aquí no podemos ir,
que no hay en el mundo rosa
como esta mujer hermosa,
ni canción más melodiosa,
que su voz poder sentir”.

domingo, 11 de octubre de 2015

Estrella humilde

Una estrella se ha caído
hasta el barro de esta tierra;
y en silencio se ha escondido
en una casita humilde.
Mas por más que ella lo intente
no puede oculta quedarse,
porque su luz todo llena.
¡Ay madre, que quiero verte,
y en tu luz ensimismarme,
y a tu calor arrimarme,
y consolarte en tu pena…!

viernes, 9 de octubre de 2015

Mujer bella, mi madre

Una rosa, una estrella,
un torrente de belleza,
un amor que me deshace
cada vez que pienso en ella…
Puro fuego que me enciende,
fuente pura que refresca
porque mana besos puros
que se llevan mi tristeza…
Un cantar que me enamora,
un mirar que me consuela,
un beso que no se acaba…
así es mi mujer bella…

miércoles, 22 de octubre de 2014

Consuelo

Noche dura, fría, oscura, dolorida
en la que a veces cuerpo y alma se aposentan,
y esperando la luz, quietos se quedan
suplicando fortaleza a Quien les dio la vida…
Y en este mar de tormentas y tormentos
una mirada, un apretón de manos, un dulce beso,
una palabra sencilla, un abrazo, un “te quiero”,
es lo que más vale, y produce gran consuelo…
Mientras tanto, no apartemos de la Cruz los ojos
recordando que fue fuente de esperanza
de Jesús la muerte, y de ésta fue venganza
la Vida verdadera que vive ahora glorioso.
¡Oh Vida, oh Poder, oh Corazón amado!
¡Ten misericordia de tus pobres criaturas,
que esta noche se vuelve más y más oscura,
y tú tienes el remedio para tanto desamparo…

jueves, 27 de febrero de 2014

Enamorado

Pequeñito, ingenuo, alegre,
sin doblez, pobre y risueño…
Así hazme, mi Hacedor, porque así puedo
entre tinieblas, lanzarme confiado,
y valiente, vivir abandonado
sin más actividad ni ocupación
que estarme, embelesado, en tu Costado.

miércoles, 23 de enero de 2013

Cerquita del portalillo

Mira qué guapo chaval
ha dado a luz la Señora;
y dicen que cuando llora
es por salvarnos del mal…

Mira qué rico Niño
tiene en sus brazos José;
y esa lágrima, lo sé,
es que muere de cariño…

Mira qué Luz tan hermosa
entre la mula y el buey;
porque este es el Dios y Rey
que gobierna toda cosa…

Heme aquí, pequeño Dueño,
con mis pecados rendido,
más sé que por mí has nacido…
¡Llévame contigo al Cielo!